El domingo 17 de diciembre de 2023 a la madrugada en la Provincia de Buenos Aires, con epicentros en Bahía Blanca y AMBA, se vivió un fenómeno climatológico novedoso y sorpresivo, una tormenta muy potente, en algunos lados con forma de tornado. La situación en la ciudad de Bahía Blanca fue tan grave que murieron 13 personas y el Presidente de la Nación viajó a conocer la situación y dar su apoyo al Intendente y al Gobernador. En la zona de AMBA hubo destrozos materiales, heridos y algunos muertos también, sin números oficiales al momento de escribir estas líneas. Ahora, ¿esto fue un fenómeno aislado?, ¿una anomalía en el clima veraniego de la Provincia de Buenos Aires? Lamentablemente no, esta tormenta huracanada no fue un hecho aislado sino un indicador más de cómo la meteorología está cambiando hacia escenarios inciertos a causa del cambio climático.

¿Cómo influye el cambio climático en la meteorología?

El calentamiento global, es decir el aumento de la temperatura global, genera el deshielo de los casquetes polares. Esa agua dulce y fría que ingresa al océano modifica las corrientes marinas. Esas corrientes marinas configuran los ciclones y anticiclones, que a su vez configuran la frecuencia e intensidad de las tormentas en el mundo. Al modificarse las corrientes marinas y reconfigurarse los ciclones y anticiclones, se modifican los regímenes hídricos: cambia la manera, frecuencia e intensidad de las tormentas y lluvias. Con la particularidad que se extreman los fenómenos: la época seca es más extrema y las tormentas también. Para más detalle, recomiendo ver el Sexto Informe de IPCC (2021) sobre los impactos del cambio climático y las bases físicas de estos impactos.

“En un clima más cálido se intensificarán las estaciones y los fenómenos meteorológicos y climáticos muy lluviosos y muy secos, con consiguientes inundaciones o sequías (nivel de confianza alto), pero la ubicación y la frecuencia de estos fenómenos dependerán de los cambios previstos en la circulación atmosférica regional, incluidos los monzones y las trayectorias de las tormentas en latitudes medias. Es muy probable que la variabilidad de las precipitaciones relacionada con El Niño-Oscilación del Sur se amplifique en la segunda mitad del siglo XXI” (IPPC, 2021:21).

Situaciones relacionadas con estos fenómenos las estamos viendo en Argentina hace ya varios años: la sequía, los incendios y la violencia de las tormentas. Estos fenómenos probablemente no podamos evitarlos, ya no podremos arreglar este desajustePor eso debemos adaptarnos a esta nueva realidad. Porque están en juego vidas y bienes. El esfuerzo de muchos años de miles de familias en riesgo frente a tormentas para las que no estamos preparados: no tenemos un sistema de alerta temprana, no contamos con estrategias para alertar a la población y protocolos para salvaguardarse; la infraestructura no está preparada para resistir esta nueva configuración meteorológica.

Ante esta nueva realidad debemos comenzar a tejer respuestas, soluciones, estrategias y planes. Frente a los impactos del cambio climático hay dos grandes estrategias que se repiten en todas los foros y encuentros locales e internacionales: la mitigación y la adaptación (o resiliencia). La primera se enfoca en dejar de emitir gases de efecto invernadero, es decir dejar de utilizar combustibles fósiles para generar energía, impulsar la economía circular para evitar la emisión de gas metano desde los basurales, hacer más eficientes los edificios para reducir el consumo energético, cambiar los motores de combustión para impulsar la electro movilidad, entre otras estrategias.

La otra cara de la estrategia, la adaptación, se enfoca en preparar las ciudades con infraestructura para resistir tormentas novedosas y potentes; los sistemas de agricultura para resistir temporadas de sequía con mejor riego y biotecnología para adaptar los cultivos; la infraestructura verde (árboles y parques) es fundamental para reducir el calor y absorber el Agua de lluvia; preparar nuevos sistemas de alerta temprana para proteger a la población, los bienes y cultivos.

Un modificador de muchas variables

El cambio climático es, sobre todo, un driver o un catalizador, que modifica muchas variables. Entre ellas la meteorología, y con esta algunos elementos clave de nuestra vida cotidiana como las tormentas y las épocas de seca, las olas de calor, el acceso a los alimentos.

Como decía más arriba, estos cambios son muy difíciles de revertir, por lo tanto debemos adaptar nuestras ciudades, nuestro sistema alimentario y nuestras costumbres, manera de consumir y relación con los recursos naturales.

El cambio climático es un driver que modifica muchas variables, y entre ellas modificará nuestra vida cotidiana. Las estrategias que propongan los gobiernos para abordar este desafío definirá que los ciudadanos tengamos más o menos y/o mejores o peores herramientas para adaptar nuestra cotidianidad a los desafíos que nos presenta el #CambioClimatico

Algo recurrente entre ayer y hoy, tanto en redes sociales como en medios tradicionales, fue la idea de “miedo” o “temor” que muchos de los ciudadanos sintieron al presenciar esta tormenta. El hashtag #Tornado era trending topic a las 3.30am del domingo. Es decir, mucha gente, antes de que las noticias corrieran, ya hablaba de tornado. Era una novedad que asustaba. ¿Estamos preparados para afrontarla?

Estos impactos también pueden analizarse desde la óptica económica, y cómo afectarían a la economía argentina. En 2021, el Banco Mundial realizó un informe sobre Argentina calculando en miles de millones de dólares anuales los costos que las sequías, las tormentas e inundaciones van a tener sobre la economía y el Estado argentino.

Las políticas públicas enfocadas en la adaptación al cambio climático no solo generan miles de puestos de trabajo nuevos, sino que además son claves para evitar gastos imprevistos o pérdidas económicas por menores exportaciones; por lo que invertir en adaptación es clave para tener una economía competitiva y asegurarnos progreso y porvenir.

El reporte revela que por inundaciones hay pérdidas anuales promedio de activos de entre US$500 millones y US$1400 millones, o sea en promedio de US$1.000 millones anuales y esas pérdidas podrían aumentar el 125% debido al cambio climático.” (Banco Mundial, 2021)

Por suerte aún estamos a tiempo, este proceso no está tan avanzado, todavía tenemos una ventana de oportunidad para evitar la merma productiva y las pérdidas multimillonarias para miles de familias, que se traducirán en mayor gasto estatal para subsidios y apoyos económicos o un aumento brutal de pobres y desposeídos.

Un gobierno serio o, que al menos se jacta de ello, debe tener una agenda integral para abordar la adaptación al cambio climático y la mitigación, principalmente la transición energética, de todos los sectores geográficos y productivos del país. 

Un área específica del Estado que coordine las dos líneas principales (adaptación y mitigación) entre los diferentes ministerios. Desde infraestructura, energía, transporte, recursos naturales, hasta educación y producción.

Una política agresiva frente al cambio climático puede generar un shock modernizante y dinamizante en la economía de Argentina, generando miles de nuevos puestos de trabajo, a la vez que funciona como una inversión clave para sostener y hacer crecer la economía en los próximos 20 o 30 años.

Se puede aprender de experiencias en otros países que tuvieron éxito, y de aquellas que han fallado, también. Adaptarlas a las necesidades de nuestro país sin necesidad de inventar nada, y en el poco tiempo que tenemos, consolidar este proceso de adaptación y descarbonización de la economía y la infraestructura del país.

Entender la agenda climática como una agenda de desarrollo, productiva, de generación de empleo y de modernización de la economía es fundamental para insertarnos en el modelo económico capitalista global que está tomando forma en el siglo XXI. Cualquier planteo económico que no contemple el #CambioClimatico dentro de sus variables principales está desactualizado, es vetusto.

Está nota salió originalmente en https://lebensohn.org.ar/comenzo-la-temporada-de-tornados-en-argentina/


Descubre más desde Cambio Climático y Cultura. Ideas para pensar el siglo XXI

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Cambio Climático y Cultura. Ideas para pensar el siglo XXI

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo